Apágate! escuchaba... le decían
muchas voces le clamaban... le rogaban
y a me dida que se hacían mas agudas
ignoraba y más aún resplandecía.
Ilumina hacia otro lado concedían
era de todos detener el sufrimiento.
Se volcaba en sus pasiones no accedía
y otros muchos sus capricho padecían.
Y sin norte, sin saber más que la amaba
avanzaba sin notar caida alguna
sin voltear, iba perdido en su mirada
y flotaba acercándose a la luna.
1 comentario:
Eso es todo... la magia de la noche y su negro manto
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